Denunciar o no denunciar

Cuando una persona se queda sin documentación tiene una cosa clara: debe obtenerla otra vez. Lo que no sabe al 100% es si debe denunciarlo o no. De hecho la mayoría de los ciudadanos tiene la misma idea: si se la roban, tienen que denunciarlo; si la pierden, no. Esto que podría ser un razonamiento lógico, en realidad no lo es tanto. Tanto si nos roban la documentación como si la perdemos, no sabemos dónde está ni quién la tiene. Esto quiere decir que en cualquiera de los dos casos se puede estar haciendo un uso fraudulento de ella. La única opción que se puede exceptuar es aquélla en el que se está totalmente seguro de que se ha perdido en casa pero no se sabe dentro de qué caja, chaqueta o zapato está.

Y es que puede ocurrir que alguien le quite la cartera un ciudadano, le saque el dinero y la tire a una papelera, caso en el cual nunca más se sabrá de ella. También puede que se deshaga de ella, otra persona la encuentre y la remita a alguien que le haga llegar el DNI al titular. Se trata de una sustracción pero no se ha hecho un mal uso de la documentación. Lo que interesaba era el dinero.

Sin embargo, también puede pasar que alguien pierda su carné en la calle y lo encuentre una persona que conoce a otra que se parece al dueño del mismo, y ambos lo empleen para hacer una travesura cualquiera: traer extranjeros de forma ilegal, pedir préstamos, dar de alta líneas telefónicas…

Sin lugar a dudas, en el momento en que yo me quedara sin documentación iría a denunciarlo. Tan sólo no lo haría si estuviera completamente seguro de que lo he perdido en casa. Pero, ¿cuándo puede estar alguien seguro de eso? Es más, ¿cómo puede estar alguien seguro de que lo ha perdido en casa y no encontrarlo en ningún sitio de la misma?


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