Con buena letra

Creo que hay muchas cosas que van en los genes. Ya no sólo el aspecto físico, el comportamiento, el sexo… Yo estoy convencido que la letra que cada uno tiene también va en los genes. Es más, una chica tiene el gen de la letra bonita, y un chico el de la letra fea. Y es algo que no se puede evitar. Uno nace marcado para eso.

Salvo excepciones y casos puntuales en los que el gen caligráfico ha sufrido una ligera mutación, creo que sería capaz de distinguir el sexo de una persona por su letra con un alto porcentaje de acierto (de hecho, alguna vez he realizado pruebas con los recibí que han escrito los ciudadanos a mis compañeros y he conseguido más de un 90% de acierto). A continuación lo esperable es decir que soy una de esas excepciones de las que hablaba, en las que siendo chico tengo una letra digna de exposición. Pues no. Tengo una letra fea como ella sola, y si quiero hacerla medianamente legible tiene que ser en mayúsculas y despacito. Y escribir en mayúsculas en según qué sitios es signo de mala educación… Yo creo que el gen caligráfico lo tengo intacto.

Es más, si hicieran alguna vez un concurso de acertar si una persona es chico o chica por su caligrafía, con un poco de esfuerzo podría quedar campeón. Es una lástima que mi blog no lo sigan los guionistas de las televisiones, porque estoy proporcionando una idea de las buenas. Si hay concursos de cocina, de saltos a una piscina, de canto, de baile, de a ver quién hace la tontería más difícil para que el público le grite que (él o ella) sí que vale… ¿por qué no uno como este?


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