Viaje del viernes #14

Viaje del viernes

Vivir con tus padres es algo a lo que se le acaba cogiendo cariño, incluso de adulto. Muchos me confesaron en su momento que les daba pena cambiar la dirección del DNI porque era “su casa de toda la vida”. Sin embargo, emanciparse es algo que conlleva muchas responsabilidades, y una de ellas es dejarlo claro en la Administración Pública. En todas la entidades, a ser posible. Lo ideal es que todos los funcionarios coincidan a la hora de decir la dirección donde vive cada uno. Pero no siempre ocurre. Los motivos son varios: dejadez, desconocimiento, pereza… Total, si la casa antigua aún sigue siendo suya de alguna forma…

A la gente le cuesta mucho independizarse. En casa de los padres uno está en la gloria. No lava, no cocina, no limpia, no plancha, no paga recibos… Por eso muchos no terminan de irse de allí. Al menos en el carné.

Cuando los ciudadanos me dicen que vienen a cambiar el DNI y de paso actualizar el domicilio, siempre suelo avisarles de que deben hacer la actualización en cuanto se produce el empadronamiento en la nueva vivienda. La respuesta más típica con la que me encuentro es: “¿Ah, sí? No lo sabía“. Bueno, eso es algo que deduzco ya que no lo han hecho antes… No creo que sea por saltarse la ley alegremente y arriesgarse a recibir una multa, imagino que será desconocimiento…

La incógnita que me asalta la mente es por qué no es tan evidente que la variación del domicilio es un cambio de datos, como cualquier otro que aparece en el DNI. Si se plasma en el documento al igual que el nombre o el lugar de nacimiento, ¿por qué se le da menos importancia? Respuestas tipo comunes: “Total, como es la dirección de mis padres…“, “Bueno, en esa casa conozco al inquilino, no hay problema“, “Como aún tengo esa vivienda en propiedad…” ¿Eso qué tiene que ver? Es como si uno llevara la fecha de nacimiento de 3 años antes y pensara “Total, yo sé los años que tengo y así me jubilo antes…

Luego pasa lo que pasa: Hacienda tiene una dirección, la Seguridad Social otra, como se trate de alguien con recursos en tráfico constará una tercera, y si se vive de alquiler puede que en el DNI vaya una cuarta. ¿Cómo va a trabajar la Administración así? Una cosa es que queramos que los funcionarios sean eficientes (lo sé, es difícil), y otra que hagan milagros…

Todo el mundo tiene bastante claro que si el carné tiene una fecha de nacimiento que no es la correcta debe cambiarlo cuanto antes. ¿Por qué con la dirección no pasa? ¿Es menos importante? Puede que se remita allí por correo cualquier notificación. ¿Y si aunque sean familiares no interesa que se enteren?

Me cambio de casa

A la gente le cuesta mucho independizarse. En casa de los padres uno está en la gloria. No lava, no cocina, no limpia, no plancha, no paga recibos… Por eso muchos no terminan de irse de allí. Al menos en el carné.

Cuando los ciudadanos me dicen que vienen a cambiar el DNI y de paso actualizar el domicilio, siempre suelo avisarles de que deben hacer la actualización en cuanto se produce el empadronamiento en la nueva vivienda. La respuesta más típica con la que me encuentro es: “¿Ah, sí? No lo sabía“. Bueno, eso es algo que deduzco ya que no lo han hecho antes… No creo que sea por saltarse la ley alegremente y arriesgarse a recibir una multa, imagino que será desconocimiento…

La incógnita que me asalta la mente es por qué no es tan evidente que la variación del domicilio es un cambio de datos, como cualquier otro que aparece en el DNI. Si se plasma en el documento al igual que el nombre o el lugar de nacimiento, ¿por qué se le da menos importancia? Respuestas tipo comunes: “Total, como es la dirección de mis padres…“, “Bueno, en esa casa conozco al inquilino, no hay problema“, “Como aún tengo esa vivienda en propiedad…” ¿Eso qué tiene que ver? Es como si uno llevara la fecha de nacimiento de 3 años antes y pensara “Total, yo sé los años que tengo y así me jubilo antes…

Luego pasa lo que pasa: Hacienda tiene una dirección, la Seguridad Social otra, como se trate de alguien con recursos en tráfico constará una tercera, y si se vive de alquiler puede que en el DNI vaya una cuarta. ¿Cómo va a trabajar la Administración así? Una cosa es que queramos que los funcionarios sean eficientes (lo sé, es difícil), y otra que hagan milagros…

Todo el mundo tiene bastante claro que si el carné tiene una fecha de nacimiento que no es la correcta debe cambiarlo cuanto antes. ¿Por qué con la dirección no pasa? ¿Es menos importante? Puede que se remita allí por correo cualquier notificación. ¿Y si aunque sean familiares no interesa que se enteren?


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