¿Alguien me escucha?

Todos necesitamos en algún momento que alguien nos escuche, no importa el motivo. Además no tiene que ser la misma persona siempre que nos surge la necesidad.

Supongo que esto es extensible a cualquier situación, incluso a la de un extranjero intentando renovar su documentación. Hace unos días llegó una chica para preguntarme qué podía hacer para renovar su tarjeta de estudiante o para conseguir una prórroga que le permitiera terminar sus prácticas. En mi oficina no hacemos ese tipo de tarjetas, y yo desconozco el procedimiento, por lo que para evitar darle una información incorrecta la remití al lugar donde había obtenido la última.

Al día siguiente volvió a aparecer por la oficina. Yo me pregunté por qué si ya le había dicho que no podía ayudarle. Volví a atenderla y me contó que fue al lugar que le dije, le dieron un papel que me estaba enseñando y la mandaron a casa sin explicaciones. Me pidió que le ayudara a entender unos puntos de los requisitos. Se los expliqué y como me hacía preguntas que no sabía resolver llamé al lugar donde había ido. De allí me remitieron a otro sitio y ahí me lo explicaron todo bastante bien. Le transmití lo que me habían contado y tras agradecerme la ayuda se marchó.

Cuándo se lo conté a mi compañera y le pregunté para qué había vuelto si sabía de sobra que no podía hacer nada, me respondió que posiblemente había venido porque necesitaba que un funcionario la escuchase. Y yo el día anterior la había escuchado y hasta había intentado ayudarle. Y ese mismo día también lo había hecho. Hasta le había solucionado las dudas que tenía. Puede que estuviera en lo cierto y que lo único que quisiera fuese que le hicieran algo de caso. Al fin y al cabo, todos lo necesitamos alguna vez.


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