Nanorreflexión pandémica

Me parece entre vergonzoso y bochornoso que te echen una charla por no respetar los dos metros de distancia de seguridad haciendo la cola para embarcar en un avión y que, cinco minutos después, estés sentado entre ocho personas con una distancia con ellos de entre cinco y cuarenta centímetros, como si el interior del avión te hiciera inmune.