Viaje del viernes #12

Ser padre de familia no es una tarea fácil. Junto a la madre hay que llevar para adelante la casa, domar a los niños que cada vez se hacen más grandes y desobedientes, impedir que se maten entre ellos por cualquier cosa, hacer que lleven un buen camino, lidiar con todos los problemas que la vida pone por delante y por si fuera poco, de cuando en cuando pedir cita para renovar la documentación. Es una tarea en ocasiones difícil, pero a veces no es mejor saber, sino saber localizar al que sabe…

Cuando un padre de familia se dispone a conseguir una cita para renovar los carnés de los miembros que la componen, generalmente opta por la opción de Internet, ya que el teléfono sube un pico la factura mensual (es un 902) y hay que ajustar los gastos. Sin titubear, enciende el ordenador, arranca el navegador web, aparece la pantalla blanca del buscador que tiene como página principal y una gran duda pasea por su mente: “Y ahora… ¿cómo pido la cita?“. Piensa un rato y sonríe optimista: “Bueno, no puede ser tan difícil. Si Fernando lo ha hecho, yo también. A ver si escribiéndolo aquí…” Tras escribir “quiero pedir una cita para renovar el carné de identidad” en el buscador, el primer resultado obtenido es la página de cita previa del DNI.

Aparece una página con muchas letras que la mayoría no lee hasta el final. Algunos ni siquiera leen nada, solo pinchan en “Iniciar el procedimiento“, que no está la cosa como para perder tiempo. En la siguiente página empiezan los problemas. Hay dibujitos explicativos para los casos de duda, pero si se miran suelen ser usados para pensar “Mira qué cara tiene el de la foto esa“, “Pues yo no tengo ese carné, a ver qué hago ahora“. Así, a la hora de introducir el equipo de expedición lo mismo muchos piensan: “¿Para qué necesitarán aquí datos de mi época de Scout?“. O quizá se quedan un paso antes y piensan: “¿Equipo? ¿Y para qué querrán saber los del DNI que soy del Atleti?“.

Pero si hay algo realmente difícil es acertar con los caracteres de control: “¿Eso es una ‘i’ mayúscula, una ‘l’ minúscula o un uno? Yo creo que un uno. ¡¿Error?! Vaya, pues no era un uno, no.” Una vez está todo correcto (varios intentos después), se abre un mundo de posibilidades tan extenso, con tantas palabras para leer, que alguno se aturulla y se queda en lo primero: “Documento Nacional de Identidad“, sin saber si eso es lo que quiere o no. Porque hay veces que la gente me dice que es imposible coger cita para varias personas y eso es una opción que aparece en la parte de abajo de la página (a la que hay que llegar, obviamente)… Cuando uno pide cita por Internet, hay que hacerlo sin prisas ni estrés. Pero no demasiado pausado, porque pasados unos minutos sin pulsar nada el sistema nos devuelve al inicio del proceso. Y si encima a mitad del procedimiento surge algún fallo de tipo informático, lo que faltaba para terminar desquiciarse.

Con todo ello, es muy probable que tras 20 minutos de sudores y clics infructuosos, se llegue al tan indeseado como inevitable desenlace:

– ¡¡¡Jose María!!! ¡¡Ven aquí un momento, anda!!
– (Resignado) Qué quieres, papá…
– Mira a ver si puedes coger cita tú, que a mí el ordenador este no me deja.
– ¿No te deja? ¿El ratón te esquiva cuando acercas la mano? ¿O es que se apaga el monitor cuando le vas a dar a ‘Aceptar‘?
– Anda niño, no me tomes el pelo y pide cita para ti, para tu hermana, para mamá y para mí.

Si se tiene la posibilidad de encargarle el trabajo a unos jóvenes que manejan internet con soltura, en cuestión de minutos se tienen todas las citas. Si uno se atasca demasiado con alguno de los pasos, lo que parecía un proceso sencillo se transforma en el más engorroso de los quehaceres, además de dejar al ciudadano con un alto grado de enfado y desesperación.

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40 comentarios en “Viaje del viernes #12

  1. Jajajajaja así que también se montan pollos al pedir cita por internet? jajaja
    A ver, a mi me pasa lo de las letras y cifras cuando pido la cita para el médico por internet. Siempre estoy con la duda de que si es un cero o una “O”, una “L” o una “I”… me pasa, me pasa. Es verdad que algunas páginas enrevesan de más un procedimiento para pedir cita. Manía de complicar las cosas! ¿no podrían poner los pasos un poco más sencillos para pedir una cita? Como siempre: genial el post! 🙂

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    1. Muchas gracias mamá pianista. Me pasaba a mí y lo tenía medio controlado, no quería pensar en la pobre gente que no tenía práctica ninguna… En fin, que sí que podían facilitar las cosas, para qué te voy a engañar

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  2. De todos los casos que has contado por ahora, es con este con el que más me identifico. Bueno, no yo, mis padres. Siempre van dispuestos a utilizar sus dotes informáticas pero no son capaces de hacer algo tan simple como leer las instrucciones detenidamente, y acabo yo haciéndoles el “trabajo sucio”.
    ¡Un beso!

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  3. A mi forma de ver todo radica en que nos gusta muy poco leer, por lo que damos click muy rápidamente sin pararnos a leer lo que nos recomienda, aparte de que mucha gente anda rematadamente mal de comprensión lectora que es otro problema muy importante. 🙂

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    1. Muchas gracias! Di consigo haceros reír me doy por satisfecho completamente, la verdad. Hay que tener cuidado con algunas cosas e iré despacio porque si no nos obcecamos y no hay forma de avanzar… Besitos

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  4. Pues no he pedido nunca una cita para renovar el DNI pero me voy a animar a hacerlo. Soy de las que siempre ha hecho largas colas esperando el turno. Quiero preparar lo del cambio de apellidos de cara al nacimiento de la nena y necesitaré un nuevo DNI. Espero tener más suerte que el protagonista de tu relato. Besos.

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        1. Pues tienes complicado hacerlo con la peque, a menos que haya cambiado la cosa. Tienes que pedir tu el cambio en el registro civil primero pista que te la cambien en tu partida de nacimiento antes de que nazca. Pero suelen tardar un año.

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  5. Yo creo que como este tipo de páginas no tienen que competir con ninguna otra, es decir, no existen otras páginas para pedir cita, no la trabajan lo suficiente como para que cualquiera pueda obtener los datos que desea. Si tuviesen que vender algo, ya te digo yo que hasta mi madre sabría usarla. A mi me parece que en general, las páginas gubernamentales no hay quién las entienda, hay que hacer un cursillo para llegar hasta el final, a mi me desesperan. Desde luego tus aclaraciones eran necesarias.
    Un beso Oscar.

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  6. La verdad que internet controlo, pero el dia que tengo los dedos enrollados, tela que torpon jajaja… pero y mi hijo, como se desenvuelve con el movil? Estos niños que comen en el vientre? No tienen dedos, son una estructura de 0 y 1’s de matrix en forma de piel sonrosada jajaja

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    1. Supongo que si lo han tenido desde pequeños de desenvuelven bien. El mío apenas ha usado la tableta una vez. Creo que con cualquier compañero del cole sería el más torpe con diferencia. Pero bueno, escribe, lee y dibuja mejor que ellos seguro… Un abrazo

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  7. Pero ¿por qué no simplifican la forma de pedir cita? Es que a veces es ganas de complicar lo sencillo. A veces pasa que hay letras ininteligibles, no ya para pedir cita para renovar el dni (que ya comenté que aquí funcionamos más prehistóricamente), pero sí para solicitar cualquier otra cita. Yo lo que pueda hacer por internet, por internet lo hago… y evito esperas y esperas… Besos

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    1. El problema es que supongo que son trozos de código que ya están hechos y no dependen de ellos, además de que sirven para saber que quien está detrás “es humano” y si lo facilitan mucho, un no-humano también podría hacerlo bien… Besitos

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  8. Que bien has reflejado el calvario que supone, a veces, pedir cita por internet!!!. En este caso, es para la renovación del d.n.i, pero normalmente todos los procesos los ponen complicados, sobre todo para nuestros mayores.
    Pero, Oscar, no solo te ponen trabas por la web. Si llamas por tlf, para pedir una cita de lo que sea, es dificilísimo. Que si marca el 1, el 3 o el 9, que si ahora el d.n i con letra, que si tal o cual dato, y la mayoría de las veces, te equivocas y tienes que empezar desde el principio. Y cuando es por voz. Oh!!!!!! “Perdone, no le entiendo”. “Marque otra opción”. Con lo sencillo que sería, hacer una llamadita y que te dieran cita para un día y una fecha determinada!!! Y todo, por ahorrarse unos cuantos puestos de trabajo, que ahora los hacen las máquinas.

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    1. Tienes toda la razón Gloria. Sobre el teléfono y los mayores escribí en los anteriores viajes del viernes. Si quieres échales un ojo porque es tal cual lo dices tú. Gracias por pasar por aquí. Besitos

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  9. Óscar cada vez que leo los periplos por los que tenemos que pasar para realizar todos estos trámites, a mi sólo me viene a la mente la gente mayor, osea, anciana, que si para nosotros que controlamos un poco es complicado, para ellos es un mundo.
    Y yo me pregunto, no hay nadie que pueda facilitarnos mas todos estos trámites administrativos?
    No todos tenemos la suerte de contar con un maravilloso funcionario como tu que nos ayude con la tarea y lo que debería ser algo sencillo, se convierte en un dolor de cabeza de citas previas, llamadas, rellenar formularios y demás
    Y otra pregunta, podemos, como en el médico, escoger funcionario?
    Porque yo escojo al Oscar de mis amores que me lo pone facilin del todo y con una sonrisa.
    Besines sin tramitación previa.

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    1. Es que son los que peor lo llevan, los mayores. No todos cuentan con un hijo o un nieto que les realice la tarea y algunos lo pasan realmente mal. Nosotros no podemos hacer nada más allá de cogerles la cita de forma puntual o, ya que están allí, hacerles el carné si no hay nadie y lo llevan todo (que algunos lo hacían por si acaso). Es una pena, pero al menos que la gente ponga reclamaciones no se modifica nada porque a nosotros no nos hacen caso. En teoría el jefe de negociado o el de sección están para eso. Pero en mi oficina la primera era una tiradora de carnés más, y la segunda no quería saber nada de “movidas”. Supongo que es extensible a más oficinas… Muchas gracias Anita de mis ojos! Pero me temo que igual que yo “no podía” elegir para atender a las personas con una sonrisa y que no tenían ganas “de guerra” y me tocaba quien fuera, el caso opuesto es igual. Solo puedes utilizar un truco que no sé si funcionaría: como todos tenemos la misma lista de los citados, y a menudo se llama varias veces a la misma persona, el truco es no responder (aunque te llamen) hasta que no te llame el funcionario que quieres. Pero tú avísame cuando te vayas a renovar el DNI que me acerco a tu oficina y te lo hago sin problema. La ciudadana alegre, sonriente, simpática, agradable, extrovertida y guapa por excelencia no se puede dejar de la mano de nadie más. Besines escogidos

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