Ponte en mi lugar

Hay algo que el 99% de la gente prácticamente nunca hace, pero que si lo hiciera el mundo iría mucho mejor: ponerse en la piel del otro. Reconozco que es algo complejo: hay que tener mucha imaginación para hacer real algo que no es, hay que pensar cómo serían las cosas si fueran opuestas a como son, hay que pasar a un punto de vista totalmente distinto, y generalmente habría que pensar en que es otro el que sale beneficiado en lugar de uno mismo. Y esta última parte la mayoría de las personas no quieren ni imaginarla.

Algo de falta de empatía (por llamarlo así) fue lo que presencié ayer. Me metí en el ascensor del tren para bajar al vestíbulo, junto con tres personas. Mientras entraban los últimos vi a lo lejos a una chica correr hacia el ascensor. La última persona en entrar pulsó el botón de la planta a la que íbamos. Cuando se empezaron a cerrar las puertas, todos en el ascensor vieron a la chica venir corriendo.

En ese instante había dos personas junto al panel de botones del ascensor. Una joven que se dio la vuelta para no mirarla, pensando seguramente que si hacía como que no la había visto tendría menos culpa, y un señor mayor que cuando la chica llegó y pulsó el botón de apertura de puertas sin éxito exclamó un “¡Uh!“, sin saber si quiso decir “Uh, menos mal que no ha llegado” o “Uh, te quedas fuera por lenta“.

¿Tanto costaba pulsar el botón para que las puertas se abrieran y que la chica entrara? ¿Tan importantes son 20 segundos (lo que tardan las puertas en abrirse y volver a cerrarse) en sus vidas? ¿No merecía una recompensa el esfuerzo que hizo la pobre muchacha? ¿Cómo le sentaría a esas dos personas que les hicieran lo mismo? Ni se lo plantean porque seguramente no se ha dado el caso. Pero el día que pase, estoy convencido de que echarán pestes de las personas que no les abran. Porque seguro que ellos sí se lo merecen.


Si te gusta lo que escribo y quieres comprar mi libro, puedes hacerte con una copia en PDF por solo 1 euro pinchando en estas letras, o con una en papel por 8 euros pinchando en estas otras letras.

Anuncios

9 comentarios en “Ponte en mi lugar

  1. Desgraciadamente eso es frecuente. Yo, a veces, pienso que ni siquiera se lo plantean -lo de la empatía-, me da la sensación que es pura vagancia. ¿Para qué se van a molestar por alguien que no conocen y que no van a volver a ver?.
    Como género humano perdemos puntos a cada poco. Aunque luego en cualquier campaña de TV se recauden miles de euros para ayudar a gente de otros países que nos dicen que sufren desgracias pero que nos pilla lejos.
    Lo de cerca, implica molestia. Uf, no por dios. Apretar un botón. Qué pena.

    Hilaria.

    Me gusta

  2. Lo que no entiendo es cómo para algunos prima tanto el beneficio o bienestar propios, por mínimo que sea, ante el malestar o el inconveniente ajeno. ¿Por qué nadie se molesta en pensar en “Lo que no quieras para ti no lo quieras para nadie”?

    Me gusta

  3. Yo a veces pienso que tenemos más de lo que deberíamos tener, porque la sociedad en conjunto es triste y poco solidaria (si no sale por la tele)… Incluso un minuto! A veces la vida es más preconfortante ayudando a los demás, sobre todo con cosas que no requieren gran esfuerzo. Te pongo el ejemplo en esta otra entrada:
    http://historiastrastudni.blogspot.com.es/2015/02/mas-historias-del-suburbano.html

    Muchas gracias por comentar y por leerme, Águeda!!

    Me gusta

¡Cuéntame lo que quieras!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s