Soy un profesional

Muchas personas creen que los funcionarios somos de todo menos profesionales. Dicho por expertos en el lenguaje, un profesional es toda persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación. Sin embargo, a favor de los funcionarios diré que no sólo son ellos los que no son profesionales (si es que verdaderamente no lo son).

Me he topado con multitud de albañiles que han hecho obras tan malas que en menos de un año han necesitado reparaciones. He visto fontaneros que han “arreglado” escapes de agua que meses después se han convertido por sí solas en grandes goteras o pequeñas inundaciones. He coincidido con electricistas que pretendían arreglar un corte de luz y han provocado un apagón en el edificio donde se encontraban. He tratado con montadores de muebles con amplia experiencia que han dejado tornillos por poner, muebles desnivelados, puertas picadas, y estanterías de distintos tonos de un ‘mismo’ color. He tenido médicos que han diagnosticado soplos en el corazón de manera azarosa (por no decir negligente, que un soplo no es un resfriado).

He escuchado a banqueros vender un producto que difería ‘ligeramente‘ de lo que imprimían en papel segundos después. He compartido asiento con taxistas que han dado (muchas) más vueltas de las que eran necesarias para llegar al destino. He observado a comerciales mintiendo en las características de un aparato para poder venderlo. He oído a grandes cantantes desafinar en un concierto. He contemplado a multitud de actores sobreactuando. He sufrido a sastres cosiendo cortinas desiguales y con más ondulaciones que el pelo de una mujer afroamericana. He leído a escritores y traductores de renombre que han escrito libros con faltas gramaticales y de ortografía. He recibido fotografías de estudio con los dedos de la mano de la persona retratada cortados por la punta de los mismos. He notado cómo se desprendían a los tres días los arreglos de unos zapatos que en palabras del autor (zapatero para más señas) “durarían más que los propios zapatos“.

Y aun así, que no se me ocurra decirle a ninguno de ellos que no es un profesional, porque se monta una buena. Pero es que… ¿acaso alguno de ellos lo es? Efectivamente, como en todo, algunos sí y otros no. A los funcionarios les pasa igual. Aunque alguno cometa alguna barbaridad, ni tiene por qué hacer una cada día, ni tiene por qué ser algo que hagan los demás funcionarios. Aunque haya gente que generalice e incluso unanimice.


Si te gusta lo que escribo y quieres comprar mi libro, puedes hacerte con una copia en PDF por solo 1 euro pinchando en estas letras, o con una en papel por 8 euros pinchando en estas otras letras.

Anuncios

7 comentarios en “Soy un profesional

  1. Todos tenemos en mente algúnprofesional de estos. De mí puedo decir que pongo muchísimocuidado en lo que hago pero la perfección sólo es de Dios. He metido la pata más veces de las que me gustaría. Eso no me enorgullece. Pero cuando me toca arreglar algo pido disculpas y trato de solucionarlo con prontitud.
    No puedo con quien no lo admite y además trata de echar la culpa a otros.
    Y desde luego, como en todas partes, hay funcionarios y otros profesionales que no valen lo que costó bautizarles.

    P.D. estoy segura, por muchas razones, que no es tu caso (y eso a pesar de los despistes de los que presumes)

    Hilaria

    Me gusta

¡Cuéntame lo que quieras!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s