Pérdida de la nacionalidad

Cuando estamos mucho tiempo sin utilizar algo, en ocasiones ocurre que lo acabamos perdiendo. Con la nacionalidad española también pasa. Si algún español que nace y vive en un país extranjero no la usa, pasados unos años la pierde. También puede ser que un español adquiera una nacionalidad que no sea compatible con la que tenía. En cualquiera de los casos, ser español ya no corresponde. Por ello, no puedo evitar asombrarme cuando alguien me dice:

– Hola, quería hacerle una pregunta.
– Buenos días. ¿Qué desea?
– Verá, yo vivo en el extranjero, y ahora que estoy aquí unos días querría sacarme el pasaporte español.
– Bueno, siendo residente de fuera de España y no habiendo nadie esperando puedo ver si es posible hacerlo. ¿Tiene usted DNI?
– ¿DNI español?
– Sí.
– No, no tengo.
– Déjeme su pasaporte.
– Tome.
– Disculpe caballero, este pasaporte no es español.
– Ya, por eso le digo que lo quiero. Porque no lo tengo.
– Pero usted no es español, ¿no?
– De pequeño sí lo era.
– Eso a día de hoy no implica mucho… Seguramente ha perdido usted la nacionalidad española.
– Bueno, eso a mí no me importa, yo lo que quiero es el pasaporte, no la nacionalidad.
– Pero es que para tener el pasaporte necesita usted tener la nacionalidad española. Usted trámite la recuperación de la nacionalidad y después ya obtiene un pasaporte.

¿Cómo es posible que haya alguien que no sepa que para conseguir el pasaporte de un país es necesario tener primero la nacionalidad del mismo? Me lo estoy imaginando, el día menos pensado se me acercará alguien y me dirá: “Hola, llevo tres días aquí de vacaciones y me gusta tanto este país que me quiero sacar el pasaporte español“. Y si no, al tiempo.


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2 comentarios en “Pérdida de la nacionalidad

  1. Hablas así por deformación profesional. Trabajas con documentos y hablas de documentos. Pero para mucha gente, un documento es como un par de zapatos, eligen el que les gusta, lo pagan y se lo llevan, ni siquiera se plantean si les quedan bien y si es lo que necesitan. Un capricho es un capricho.
    Y porqué no puede ser un pasaporte un capricho?
    Si se coleccionan las entradas del teatro, los billetes del avión cuando viajan, los tikets del restaurante donde han comido, cómo es posible que un funcionario no les permita coleccionar pasaportes?….. anda queeeeeeee

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