Fotos del verano pasado

La gente se quiere mucho a sí misma. Se tiene bastante aprecio. El motivo lo desconozco. No sé si es que no se tiene abuela, si uno se entra por los ojos después de estar toda la vida mirándose en un espejo, si es la rutina de verse a diario intentando localizar todos los aspectos positivos de lo que ve, o si es que verdaderamente no se tiene criterio.

Muchas veces, cuando solicito una foto reciente al ciudadano que atiendo éste me aporta una que lleva en la cartera y que tiene más de cuatro años. En ocasiones no se nota a simple vista, pero lo sé. Lo sé porque viene más amarilla que el posavasos de una taza de café, con un papel fotográfico que se dejó de utilizar hace varios años, o más usada que un cromo de Butragueño. El inconveniente es que en esas situaciones no puedo demostrarlo (a menos que hayan puesto la fecha por detrás a boli, que los hay). Sin embargo, hay veces que la cosa es más fácil. La foto es la misma que la del carné que me acaban de entregar y que obtuvieron en 2007, o en 2003, y ahí sí que no hay dudas de que sería reciente si se comparase con el período Jurásico.

Cuando le digo a la persona que no puedo poner una foto tan antigua, que me tiene que dar una más actual, ante tamaña sorpresa me responde sobresaltada:

– ¿Antigua? ¡Pero si es del verano pasado!
– ¿Seguro?
– ¡Claro!
– Mire que no es que dude de usted, es que ir con abrigo polar en verano no lo termino yo de ver…
– Bueno, pues sería de un poco antes del verano, pero vamos, que es del año pasado.
– Pasado es, desde luego, lo que no me atrevería a decirle es cuánto hace que pasó. Pero creo que bastante.
– ¡Pero si estoy igual!
– Bien, es su opinión… Totalmente respetable por supuesto. Traiga unas fotos nuevas y verá como no es tan claro como me asegura…
– ¡Pero si no he cambiado tanto!
– Lo siento, debe traer unas fotos de su aspecto actual.

Me dan ganas de seguir la frase con “unas fotos donde tenga usted todo el pelo blanco, no negro“, “unas fotos donde tenga usted la cara menos tersa“, o “unas fotos donde usted ya no tenga tanto pelo“. Pero mis padres me dieron una educación ejemplar.

Me resulta impensable que la gente piense en serio que está igual que hace casi 10 años. ¿Creen que son Jordi Hurtado? Aunque uno se vea todos los días y no note el cambio a largo plazo, éste existe. De hecho, verse a diario en el espejo y revisar una foto o un vídeo de principios de siglo es lo que ayuda a darse cuenta que uno ya no es lo que era. Sin que eso signifique que lo nuevo sea peor. Por tanto, ¿por qué piensan que no me voy a dar cuenta de que la foto tiene un montón de años? Si ellos lo ven claro (y lo saben) aunque mientan, ¿por qué no iba a verlo yo también?


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3 comentarios en “Fotos del verano pasado

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